22 oct 2008

Lluvia

Hoy iba camino de un evento de estos que monta gente muchísimo más friki que yo (os juro que es posible), cuando me he encontrado en medio de un atasco. Hacía una mañana de estas de “por favooooor… quiero quedarme en la cama para siempre”… frío, viento, lluvia… octubre en Amicuslandia, ya se sabe. Estaba en medio de la nada. A mi derecha el inicio de un polígono industrial, a mi izquierda campo… y de repente los he visto. Iban por el borde de la carretera, calados hasta los huesos, sólo cubiertos con capuchas. Iban en fila, primero el mayor, luego dos niñas y por último el padre llevando en una bicicleta a la más pequeña. Mochilas empapadas, libros empapados… todo empapado. ¿Cuánto llevarían andando? Estaban en medio de ninguna parte… el colegio más cercano a ¿2 km?. ¿Las casas más cercanas? No hay casas cercanas cuando te encuentras en medio de un aguacero. Reconocí a aquel hombre que tiraba de esa bicicleta. Lo veo por las noches, en cualquier parte de la ciudad, de contenedor en contenedor recogiendo cartones. Esa bicicleta por las noches lleva cartones y por las mañanas niñas de cuatro años al colegio. ¿Todos los días? ¿Será así cada día de su vida? Y qué pasará cuando sea enero y el frío te congele cada parte de tu cuerpo visible. Qué pasará cuando haga -9º, cómo llevará a los niños al colegio.

Llegué al evento en mi coche nuevo, con mi portátil nuevo, con mis tarjetas nuevas, con mi disfraz de Consultora tecnológica… y mientras en las pantallas antiguos compañeros ponían frikadas basadas en prisión break, se oían sirenas, y se hablaba de móviles de última generación, de terminales industriales y qué sé yo cuantas pijadas más, yo veía personas bajo la lluvia. No ha dejado de llover en toda la mañana.

20 oct 2008

Perdiendo pie

A veces pierdo pie. Suelo ser una persona normal la mayor parte del tiempo (venga, vale… no tanto…), pero luego, sin previo aviso, sucede algo que me hace desestabilizarme. No se puede controlar todo, ya lo sé, no se puede vivir una vida con todo planificado de antemano (ojo, ni quiero una vida así), pero al menos me gustaría que las cosas no me influyeran tanto. Es en estos momentos cuando me pongo a mí misma bajo el microscopio, intentando descifrar el por qué de mi nerviosismo… Puede ser que sea un repunte de hormonas, eso siempre influye… Puede ser que sea que se acerca el día 0 del año, y eso también suele tener que ver… Ato cabos intentando buscar explicaciones que me repito una y otra vez esperando creerme. Pero lo cierto es que, ni yo misma me entiendo, y esa es la única realidad.

El sábado celebré el día 0 sin ilusión por invitar a nadie, porque todo el mundo a quién quería invitar estaba demasiado lejos como para poder venir.

Ayer hablé con mi hermano y me entró un escalofrío al ver que es prácticamente un desconocido con el que no tengo casi conversación… alguien al que quiero y del que conozco cada gesto, pero un desconocido.

Hoy, alguien que nació el mismo día que yo me ha contado que espera una niña en solitario… y me he sorprendido pensando que no soy ni la mitad de valiente (o será egoísta) que ella.

Hoy me he vuelto a sentir pequeña ante las situaciones, he vuelto a sentir como si alguien estuviera intentando robarme mi vida sin poder hacer nada por evitarlo.

Hoy he vuelto a tener miedo de hablar, de decir, de hacer… siempre intentando evitar molestar, como me enseñaron que debían hacer las buenas personas, intentando mantenerme al margen pero presente, estar ahí sin incordiar, pero estar al fin y al cabo… quizá algún día te vean, Amicus, quizá algún día se den cuenta de que no eres parte del escenario, sino que eres un personaje que hasta puede decir algo interesante si le dejan hacerlo.

Cuando empiezo a divagar es cuando me doy cuenta de que hoy no es un gran día… así que a ver si se acaba pronto.