Tiene un ojo de cada color, por lo que no fue difícil encontrarle un nombre totalmente apropiado. Debe tener unos 7 meses y el veterinario ya ha dicho que está estupenda (mira, en eso somos igualitas).
Os presento a Bowie.

Recibo el otro día el siguiente mail de mi madre…
Hola hija. He venido a escribir a tu hermano y me he dicho: ahora escribo a mi niña y la digo que la quiero, que quiero que sea feliz, que me gustaría darle muchas cosas, pero que no la doy más porque se lo gasta... je je je
Conclusiones que saco a raíz del mini-mail:
1.- Mi madre es laísta, al igual que una servidora… de tal palo…
2.- Mi madre es un poco cabronceta (véase el “je je je”, separadito y con mala leche)… de tal palo…
3.- También es un poco noña… (en este punto salí a mi padre… ejem…)
4.- Está obsesionada con que tengo un agujero en la mano.
Y esta obsesión posiblemente sea debida a que, en efecto, tengo un agujero producido por algo del tamaño aproximado de un obús, pero ella es mi madre y, como buena madre castellana que se precie, debería no darse cuenta de mis “pequeños defectos sin importancia”… Vamos, si tardó 30 años en darse cuenta de que yo entendía (y eso que nunca quise faldas, hice descambiar todas las muñecas que me regalaron desde que tenía uso de razón, he llevado más años de mi vida el pelo corto que largo, y mostré una predilección sospechosa por el traje de almirante en mi primera comunión), no sé por qué de esto SÍ tiene que darse cuenta.
Nota para no herir susceptibilidades: No, no considero que entender sea un defecto, ni grande ni pequeño… por si acaso…
Conclusión, las madres se dan cuenta de lo que les da la gana.
Os dejo con una de las frases míticas de mi madre, que todas mis amigas me recuerdan: Mi Amicus sería perfecta si no fumara. A lo que yo añado: si no fumara, si ahorrara, si volviera a vivir conmigo, si no tuviera tanto raspe, si trabajara menos, si saliera sólo cuando yo quiero que lo haga, si me contara todo-todo-todo, si me invitara a tomar café a su casa, si me llamara a todas horas, si tuviera completamente montada su casa, etc. Osea, si no fuera mi Amicus.