23 abr 2013

Pero dime ven


Acabo de terminar un libro que empecé ayer. Un libro que, aunque me llamó la atención la primera vez que lo vi, no quise leerme.

Pero entonces él, mi compañero, mi amigo, el que sabe mucho más de todo que yo (salvo de la vida), me dijo que le había gustado (¡Oh! ¡Sorpresa! ¡Él leyendo estas cosas!). Dijo que el autor parecía que sólo escribía para contar su filosofía de la vida, y sobre ella, montaba una historia. Que no conocía a nadie que escribiera así salvo Milan Kundera. Esa comparación picó mi curiosidad…

No diré que se ha convertido en uno de mis libros favoritos, porque no sería verdad. Tampoco diré que tiene una historia increíble. Pero me ha dado una gran verdad, y eso sí que se lo agradezco, y eso sí que creo que merece ser contado:

“Querer es siempre más valioso que que te quieran. Querer mueve y detiene mundos. Que te quieran si tú no quieres, te acaba aletargando.”
 Albert Espinosa, “Si tú me dices ven, lo dejo todo… pero dime ven”.

Así que he terminado de leerlo, en esa terraza que atesora tantos recuerdos. Me he montado en mi coche, he vuelto a mi casa para escribir esto, a ver si la magia del blog hace que no lo olvide, y he escuchado una y otra vez la canción que últimamente hace que mi vida se levante y grite.

Feliç Sant Jordi.



18 abr 2013

El más veloz


Es curioso cómo, a veces, la música te evoca sensaciones o personas. Es curioso cómo las canciones vuelven, se reinventan, dejan de guardar su significado original para pasar a formar tu propio significado.

Si busco conexiones en mi vida, siempre han estado ahí gracias a la música. Las conexiones son poderosas, pero las señales que te hacen activar esas conexiones, quieras o no quieras, son más poderosas aún. Son instantes que no se llegan a olvidar porque siempre formarán parte de las no-casualidades de tu vida. Porque, por mucho que intenten convencernos, las no-casualidades existen.

Las no-casualidades hicieron que te encontrara, hoy hacen que sepa que tengo que empezar a olvidarte.

Hace tiempo me enviaste una canción porque te recordaba a alguien, alguien que no era yo. Hoy esa canción me recuerda a ti, aunque nunca pensé que llegara a hacerlo.


8 abr 2013

O vos omnes


A veces quiero que me leas la mente. Que entres dentro de mí, como siempre, y desgranes mi pensamiento. Otras veces me conformo con que te sientes frente a mí, separadas sólo por un café y el humo de un cigarro, y me sonrías. Las más de las veces, simplemente, lo quiero todo.

¿Qué escuchas si cierras los ojos? ¿Qué canción te ronda hoy?





O Vos Omnes, Pau Casals.
O vos omnes qui transitis per viam, attendite et videte: Si est dolor sicut dolor meus.