17 jun 2013

TU estrella

“Cuando veas una pequeña luz brillar, ¡síguela! Si te dirige al pantano, pues ya saldrás de él. Pero si no la sigues, toda tu vida vivirás arrepentido, porque nunca, nunca sabrás, si esa… era TU estrella”


“Es muy tú”, dijiste, y mientras leía la primera página sólo pude pensar: ojalá…

Ojalá pudiera ser tal cual me piensas, porque a veces creo que me ves mucho mejor de lo que realmente soy. Ojalá pudiera verme así algún día.

Y mientras doy vueltas por el pantano buscando esa pequeña luz que a cada paso está más difusa, me repito que no me arrepiento como un mantra. Sumo no-arrepentimientos, uno tras otro, sumo no-equivocaciones, sumo no-palabras y no-abrazos, no-sonrisas y no-lágrimas. Y durante un segundo maldigo las conexiones que me llevaron justo a este punto, esas conexiones que se crean sin esperar y desaparecen contra mi voluntad.

Pero sólo durante un segundo…

Luego recuerdo cada pequeño instante irrepetible. Cada nimiedad. Cada pequeño momento único con cada conexión única. Cuánto me gustaría ser como me sientes, y nunca dejar de reír al viento.